En su segunda jornada de movilizaciones en la Ciudad de México, padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 y estudiantes de esta escuela se manifestaron en la caseta México-Cuernavaca, en Tlalpan. Los jóvenes, procedentes de Guerrero, bloquearon durante cuatro horas la mayoría de las entradas y salidas a la capital, permitiendo la circulación únicamente a través de dos garitas por sentido.
Durante la protesta, los familiares entregaron volantes a los automovilistas denunciando la falta de avances en las investigaciones. El abogado Isidoro Vicario señaló que demandan el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, subrayando que si existe voluntad real del Estado para esclarecer el caso, debe buscarse una vía para su retorno.
Por su parte, autoridades federales y capitalinas implementaron operativos de seguridad en la zona. El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina, instó a que las movilizaciones se lleven a cabo de manera pacífica y pidió que el diálogo prevalezca para evitar afectar los derechos de terceros.
Medina explicó que las revisiones de autobuses son acciones preventivas coordinadas con la CNDH y la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Asimismo, negó las acusaciones de que las autoridades hayan intentado introducir objetos ajenos en los camiones de los manifestantes durante operativos previos, asegurando que dichas acciones fueron acompañadas por organismos verificadores y medios de comunicación.