La percepción de inseguridad en México se ubicó en 58.1%, el nivel más bajo registrado en la última década, de acuerdo con los datos más recientes difundidos sobre la materia. El indicador mide la sensación de riesgo que reporta la población en su entorno cotidiano y no necesariamente la incidencia delictiva real.

El descenso representa un cambio en la forma en que los mexicanos perciben la seguridad en sus ciudades, luego de años en los que el indicador se mantuvo en niveles elevados. Aun así, la cifra sigue siendo mayoritaria: más de la mitad de la población consultada dijo sentirse insegura en su lugar de residencia.

El análisis también identifica a las ciudades donde la percepción de inseguridad es más alta. En esos puntos, factores como la presencia de delitos de alto impacto, la fragilidad de las instituciones locales y la falta de iluminación o vigilancia en espacios públicos influyen en la sensación de riesgo que reportan los habitantes.

El reporte contrasta con las entidades y municipios donde la percepción de inseguridad se redujo de manera más notoria, en parte por cambios en las estrategias de seguridad, una mayor presencia de autoridades y una mejora en la confianza de la ciudadanía hacia sus corporaciones locales.

Especialistas señalan que la percepción de inseguridad es un indicador sensible a la difusión de hechos violentos y a la experiencia directa de la población, por lo que su comportamiento puede variar de forma rápida entre una medición y otra. Por ello, recomiendan leer el dato junto con las cifras de incidencia delictiva y no de manera aislada.

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