Decenas de miles de personas quedaron sin electricidad en Guam y las Marianas del Norte tras el paso de un supertifón por estos territorios insulares estadounidenses del Pacífico, sin que se reporten víctimas mortales.
La pequeña isla de Rota, en las Marianas del Norte, fue la más golpeada el lunes por el supertifón Bavi, con vientos de hasta 290 km/h que derribaron árboles y postes del tendido eléctrico. También se quedó sin suministro de agua.
La presidenta de Rota, Aubry Hocog, afirmó que dos personas habían resultado levemente heridas, pero no se reportaron muertos. La funcionaria señaló que más del 50 por ciento de la isla sufrió daños y advirtió que restablecer el suministro eléctrico totalmente podría llevar de dos a tres meses.
Masum Dhali, un residente de Rota de 24 años, indicó que muchas casas sufrieron daños severos, con incontables techos arrancados, y dijo que en la isla no hay electricidad, agua potable ni servicio de telefonía móvil.
Varios conductos de agua se rompieron y cayeron postes de electricidad, dejando a toda la isla sin servicios esenciales, agregó Dhali.
La empresa de servicios públicos CUC empezó a repartir agua entre los ciudadanos, aportando hasta 95 litros por vivienda.
Saipan y Tinian, las islas principales de las Marianas del Norte, también quedaron sin energía al igual que partes de la vecina Guam, otro territorio estadounidense que alberga bases militares.
El pasado junio los océanos tuvieron temperaturas récord desde que hay registros y los próximos meses podrían ser aún más cálidos. Cuando los océanos se calientan, las tormentas tropicales pueden ser más intensas porque la humedad se acumula. A esto se añade el regreso de El Niño, que calienta la temperatura superficial del Pacífico.
El Niño, que suele ocurrir con un intervalo de entre dos y siete años, puede provocar sequías en la selva amazónica, Indonesia y Australia; monzones en India y un incremento de las tormentas tropicales y de los tifones en el Pacífico.